En Chile, que es mi país de residencia, en 2025 nos toca elegir un nuevo Presidente de la república, además de renovación de parlamentarios. Y no digamos que es asunto feliz, básicamente porque por estos días todo se ha vuelto demasiado caótico y gris. No tengo claro del por qué está ocurriendo lo que sucede (drama a gran escala en que todo el mundo golpea a todo el mundo sin tener muy claro el origen de la disputa...), pero si soy capaz de atestiguar las consecuencias del malvivir generalizado y que se traduce en tanta mala onda a toda hora y en todos los espacios. Pareciera ser que esto es, lo que en palabras de expertos sociólogos y antropólogos anticipados al fenómeno post-pandémico (Sars-Covid), el sálvese quien pueda, con uñas y dientes propios de la manera "ingeniosa" que pueda ocurrírsete (da lo mismo a quién afectes o a qué pega directa o indirectamente el proceder que "resuelve"), y para peor, podría ser que ni la misma humanidad se entere (o se dé por no...
La pregunta necesaria de formulación justo ahora es: ¿Qué hacemos con el amarillismo? ¿Nos quedamos de brazos cruzados mientras hacen de todo para estropear la labor de la Convención Constitucional? O nos colocamos a trabajar de forma coherente en defensa del Proceso Constituyente. . La respuesta para nosotres está más que clara. Permanecer tibios no es opción y tal como lo hiciéramos para derrotar al al extrema derecha en segunda vuelta (hito histórico) lo haremos de igual forma en la protección que la instancia merece, para la consecución de la aprobación contundente del Plebiscito de Salida frente a la proposición de Nueva Constitución política de nuestra República. . Partimos con algo simbólico pero potente, a propósito de colores que tanto se ha manoseado y manipulado. Partimos con la identificación pues en ella hay un contexto potente. Invitamos a todos nuestros seguidores y simpatizante, afines y amigues en general a sumarse a este movimiento, que en su objetivo central es...